lunes, 3 de agosto de 2020

CUARTO ANIVERSARIO



4 AÑOS


El 3 de agosto de 2016, iniciamos el proyecto que consistió en crear y mantener un blog que incluyera temas de Derecho Penal (sustantivo y ejecutivo principalmente) con el objetivo principal que permitiera al alumno de la Licenciatura en Derecho de la Universidad Autónoma de Zacatecas, mantener vigentes los conocimientos adquiridos en el aula, al cursar las materias seriadas de Derecho Penal sustantivo (parte general y parte especial).

Así, luego de generar el proyecto, el blog “UAZ, DERECHO PENAL”, hace 4 años, se puso a consideración de alumnos y todos aquellos que requirieran de la información que se incluye.
Creemos que ha sido útil para los alumnos y más a partir del problema de salud que nos aqueja -el COVID-, a través del blog, fue posible estar en contacto con los alumnos que cursaban la asignatura de Penal I y II -escolarizado y semiescolarizado-, al crearse en el primer caso, grupo de trabajo para hacer llegar la información correspondiente a la asignatura.

Esperamos seguir contando con su preferencia y por supuesto esperamos que se aproveche la oportunidad que nos está dando este año, al abrir nuevas oportunidades, que pasa por  comprender que al estar lejos del aula el alumno debe apropiarse de la forma de adquirir el conocimiento a través del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, TIC, -y no sólo ser receptores de la información-.

¡Gracias a todos y seguimos trabajando!   



sábado, 23 de mayo de 2020

INDOLENCIAS









INDOLENCIAS

Lic. Jorge Alberto Pérez Pinto

Docente Investigador, UAD, UAZ 


Como una persona de la que el médico pretende saber si se encuentra ubicada en tiempo, diré que, hoy es sábado 23 de mayo del año 2020 y para mayor seña de mi cordura, también escribiré que hoy se conmemora el “Día del Estudiante”.

A partir de la era de las tecnologías de la comunicación, se acostumbra en celebraciones como la de hoy, enviar memes o fotos con mensajes alusivos de manera que me recuerdan una frase que se utilizaba  en un juego de mi niñez y en el que, quien lograba llegar a un sitio determinado sin ser descubierto, decía a voz en cuello, enorme contento y de corridito: “uno dos tres por mí y por todos mis amigos”, salvado él, salvaba a todos.

Ahora así es, un meme o una foto sirven para felicitar a uno y a todos. Nada personalizado.

Entonces y para sentirme en la modernidad, pensé colocar en mis redes un meme, una foto o, en el colmo del desprendimiento, una frase alusiva. Pero no, hoy ha sido un día raro.

O seré yo.

O serán los tiempos.

Que el Coronavirus, que no, que Covid 19, que no que Sars cov no sé qué más.

Pero no es el virus, es lo enseña, lo que desnuda.

Los errores, las omisiones, la impericia.

Que si en la UAZ se propuso y se aplicó de forma parcial el proyecto UAZ Siglo XXI, que cambiaría el modelo de enseñanza aprendizaje.

Que si el programa o plan de gobierno del actual rector contiene el compromiso de implementar la educación a distancia y no prosperó.

Que si en la UAZ toda y en la Unidad de Derecho una, no se aprovechan las capacidades humanas y materiales para potenciar el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación en la enseñanza.

Que si todo eso y más.

Y que reclúyanse ¡¡¡pero ya!!! Y que la educación a distancia y que cada quien vea como le hace y qué enseña y cómo lo enseña. Y que exámenes en línea igual cada quien y que después de dos meses las autoridades van a decidir qué evidencia se entregará para demostrar que se trabajó.

Que ¡ah sí¡ eso era desde el principio pero se nos pasó.

Que en todos los niveles educativos la enseñanza en línea es un éxito.

¿Qué quién demonios nos preparó para semejante éxito?

Que nadie, que no es cierto.

Que la premisa de la educación a distancia es el entendimiento del estudiante de que bajo este esquema se requiere un compromiso mayor, que debe realizar actividades que no hace de ordinario: leer, investigar, trabajar en grupo… y pensar en el maestro sólo como un orientador, no como un sabelotodo. No lo es. Tampoco se cumplió la premisa.

Que no, que no estuvimos preparados.

La indolencia nos ganó. Las oportunidades estuvieron y las dejamos pasar.

Sí, aún es 23 de mayo.

Sí, algunos no tendremos compostura.

Otros, los jóvenes, gozarán de nueva oportunidad.

Entonces y por esto, ¡Felicidades!

 

lunes, 4 de mayo de 2020

“PRINCIPIO NUMERUS CLAUSUS”


Campus UAZ Siglo XXI. Fotos: Abigail Gaytán



“PRINCIPIO NUMERUS CLAUSUS
Dra. Abigail Gaytán Martínez
Docente investigadora, UAD, UAZ
Perfil PRODEP
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

A partir de las modificaciones al Código Penal para el Estado de Zacatecas, vigentes desde el primero de enero de 2020, se introdujo a nuestro Derecho Penal el principio “numerus clausus” o cerrado que precisa un número cerrado o exclusivo de delitos que cuyo elemento subjetivo es la culpa o no intención, y están contemplados en el artículo 60 bis, de tal manera que si un delito no se encuentra en este catálogo de delitos que se persiguen culposamente o por no intención, el delito no será punible bajo esa forma -elemento sujbetivo-

“ Artículo 60 Bis. Los delitos culposos solamente serán punibles en los casos expresamente determinados por la ley.
Sólo se sancionarán como delitos culposos los siguientes:
                                I.            Homicidio, a que se refiere el artículo 293;
                             II.             Lesiones, a que se refiere el artículo 285;
                           III.            Aborto, a que se refiere el artículo 310;
                           IV.             Peligro de contagio, a que se refiere el artículo 173;
                             V.            Daños, a que se refiere el artículo 349;
                           VI.             Ejercicio indebido o abandono de funciones públicas, a que se se (sic) refiere el artículo 193 fracción V;
                         VII.            Evasión de presos, a que se refiere el artículo 133;
                      VIII.             Responsabilidad médica, a que se refiere el artículo 212, y
                           IX.             Los demás casos contemplados específicamente en el presente Código y otras disposiciones legales.”

Precsidando pues, si los delitos no están contemplados en este “numerus clausus” su elemento subjetivo, siempre será el dolo o intención. Sin embargo, podemos notar que independientemente de que se encuentren contemplados una seria de delitos en las primeras ocho fracciones, la propia norma establece en dos ocasiones que serán estos, más aquellos que así establezca la norma, cuando señala: “Los delitos culposos solamente serán punibles en los casos expresamente determinados por la ley.” o cuando en el propio numeral establece en la fracción IX “Los demás casos contemplados específicamente en el presente Código y otras disposiciones legales.” Pasa de la parte general a la parte especial de la norma. Esto es, el catálogo de delito culposos o no intencionales se amplia a los casos establecidos en la propia norma como en el caso del delito contemplado en el:

“Artículo 337 Ter.- El depositario habiendo recibido los bienes bajo las condiciones descritas en el artículo 337, igualmente será penalmente responsable y se le aplicarán las sanciones del abuso de confianza; cuando:
I.- Use o permita el uso de los bienes embargados, o
II.- Por su culpa o negligencia, los bienes embargados sufran demérito.”


La Corte y sus Tribunales, han establecido lo siguiente en relación al NUMERUS CLAUSUS con lo que además de precisar el principio numerus clausus, nos deja claro que este principio era aplicable en México, mucho antes que en nuestro Estado de Zacatecas:

“EJERCICIO INDEBIDO DE SERVICIO PÚBLICO. ESTE DELITO PREVISTO EN EL ARTÍCULO 214, EN SU ANTERIOR FRACCIÓN V, ACTUALMENTE FRACCIÓN VI, DEL CÓDIGO PENAL FEDERAL, ES DE FORZOSA COMISIÓN DOLOSA.[1]
Mediante la reforma al Código Penal Federal -antes Código Penal para el Distrito Federal en Materia de Fuero Común, y para toda la República en Materia de Fuero Federal-, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 10 de enero de 1994, se adicionó un segundo párrafo al artículo 60, en el cual se establecieron los delitos que pueden considerarse culposos. Con lo anterior, el legislador introdujo el principio numerus clausus, por el cual en la parte general de la legislación sustantiva penal, se especifican los delitos considerados de esa naturaleza, de manera que, en virtud de ese señalamiento expreso, el juzgador no puede sancionar como culposa alguna conducta fuera de las previstas en los artículos 150, 167, fracción VI, 169, 199 Bis, 289, parte segunda, 290, 291, 292, 293, 302, 307, 323, 397, 399, 414, párrafos primero y tercero en su hipótesis de resultado, 415, fracciones I y II y último párrafo en su hipótesis de resultado, 416, 420, fracciones I, II, III y V, y 420 Bis, fracciones I, II y IV del mismo ordenamiento. Por tanto, el delito de ejercicio indebido de servicio público previsto en el artículo 214, en su anterior fracción V, actualmente fracción VI, del Código Penal Federal, al no contemplarse dentro de los delitos culposos indicados, debe considerarse de forzosa comisión dolosa.”

“DELITO CONTRA LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA PREVISTO EN EL ARTÍCULO 225, FRACCIÓN VIII, DEL CÓDIGO PENAL FEDERAL. POR SER DE FORZOSA COMISIÓN DOLOSA, SÓLO ES SANCIONABLE CUANDO SE COMETA EN SU MODALIDAD DE RETARDAR O ENTORPECER LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA POR MALICIA, MAS NO CUANDO SE COMETA POR NEGLIGENCIA.[2]
De la descripción típica en análisis se advierte un elemento del tipo relativo a que el retardo o entorpecimiento de la administración de justicia se haga por negligencia o malicia. Así, la negligencia se da cuando el sujeto omite -no hace lo que debe o hace menos de lo debido cierta actividad que habría evitado el resultado; la malicia, por su parte, se presenta cuando se despliega la conducta con conocimiento de la naturaleza delictuosa, con la intención de obtener el resultado; de ahí que: 1) la negligencia comprende el obrar culposo en el actuar; y, 2) la malicia incluye el obrar doloso. Ahora bien, el artículo 60, párrafo segundo, del Código Penal Federal, referente al listado de los delitos culposos, recoge el principio de numerus clausus, de manera que en virtud de ese señalamiento expreso, el Juez no debe sancionar como culposa alguna conducta fuera de las ahí previstas. Por tanto, el delito contra la administración de justicia en su modalidad de retardar o entorpecer la administración de justicia, previsto en el artículo 225, fracción VIII, del código citado, al no preverse dentro de los delitos culposos indicados, debe considerarse de forzosa comisión dolosa, por lo que sólo es sancionable cuando se cometa maliciosamente, y no por negligencia, pues en ese caso la conducta resulta atípica.”



[1] Suprema Corte de Justicia de la Nación Novena Época Núm. de Registro: 162596 Instancia: Primera Sala Jurisprudencia Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta Tomo XXXIII, Marzo de 2011 Materia(s): Penal Tesis: 1a./J. 120/2010 Página: 258.
[2] Suprema Corte de Justicia de la Nación Décima Época Núm. de Registro: 2013326 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación Libro 37, Diciembre de 2016, Tomo II Materia(s): Penal Tesis: I.7o.P.39 P (10a.) Página: 1728

miércoles, 22 de abril de 2020

LA CONDUCTA TÍPICA

Campus UAZ Siglo XXI (Foto: Abigail Gaytán)


LA CONDUCTA TÍPICA
Dra. Abigail Gaytán Martínez
Docente Investigador. Unidad Académica de Derecho
Universidad Autónoma de Zacatecas
Perfil PRODEP. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

Anteriormente y al inicio de este blog, realizamos una publicación sobre la conducta, misma que ahora reproducimos y aumentamos atendiendo a las reformas al código penal que entraron en vigor el 1° de enero de 2020.

Es justo comentar que varios temas deben sufrir modificaciones y así o haremos
La conducta que, a partir de la reforma se debe entender como “la conducta típica”, es y sigue siendo el primer elemento esencial del delito y lo podemos definir como:

a)       Desde el punto de vista finalista se entiende como:

"El comportamiento humano voluntario, positivo o negativo, encaminado a un propósito."

Lo que significa que sólo los seres humanos pueden cometer conductas positivas o negativas.
El comportamiento es voluntario porque es una decisión libre del sujeto y a su vez, porque va encaminado a un propósito.

b)      Desde el punto de vista del sistema funcionalista al rechazar la acción final, se entiende a ésta y así a la conducta como:

"...la manifestación de la personalidad del individuo conforme a su relación con el mundo circundante" (Castellanos, 2019)

Es así pues debe entenderse como una manifestación de la voluntad del sujeto, que materializa en una conducta que es contraria a lo que la sociedad y el estado espera de los ciudadanos, esto es el sujeto actúe de determinada manera, con base en esa expectativa social.

“…De acuerdo con Roxin se debe partir de entender a la acción como ‘manifestación de la personalidad’.
En primer lugar es acción todo lo que se puede atribuir a un ser humano como centro anímico-espiritual de acción, y eso falta en caso de efectos que parten únicamente de la esfera corporal (‘somática’) del hombre, o ‘del ámbito material, vital y animal del ser’, sin estar sometidos al control del ‘yo’, de la instancia conductora anímico-espiritual del ser humano. Si un sujeto es empujado con fuerza irresistible contra la luna de una ventana, o si durante el sueño, o en un delirio o en un ataque convulsivo, él mismo golpea en torno suyo, o si reacciona de modo puramente reflejo, todas estas manifestaciones que no son dominadas o dominables por la voluntad y la conciencia y por tanto no pueden ser calificadas como manifestaciones de la personalidad, ni imputadas a la capa anímico-espiritual de la ‘persona’. Por otra parte, es evidente que los pensamientos y los impulsos de la voluntad pertenecen a la esfera espiritual-anímica de la persona, pero en tanto permanecen encerradas en lo interno y no se ponen en relación con los sucesos del mundo exterior, no son manifestaciones de la personalidad y por tanto no son acciones.”[1]

Vean como Roxin nos explica la manifestación de la personalidad y nos incluye las formas de ausencia de conducta como eliminadoras de la conducta típica.

Como ya sabemos, sin conducta típica, no hay delito, por ello es un elemento esencial.
Recordar que cuando nos referimos a conductas típicas, positivas o negativas, nos referimos a conductas por acción o por omisión.

A la conducta se le suele denominar acción, acto, hecho, injusto, incluso delito, esto no cambia el hecho de que la que base para determinar tanto la acción, como la omisión (la omisión puede ser por " Simple omisión" o "Comisión por omisión").

#QUÉDATEENCASA


[1] Criterio y conducta. Suprema Corte de Justicia de la Nación, Instituto e Investigaciones Jurisprudenciales y de Promoción y Difusión de la Ética Judicial, México, 2008. Recuperado de  http://sistemabibliotecario.scjn.gob.mx/sisbib/CST/R40445/R40445.pdf

martes, 11 de febrero de 2020

LA PARTICIPACIÓN Y EL DOMINIO DEL HECHO


Con el maestro Quintino en el Curso de Primavera 2019 en el Centro Carbonell.


LA PARTICIPACIÓN Y EL DOMINIO DEL HECHO
Dra. Abigail Gaytán Martínez
Docente Investigador, Unidad Académica de Derecho
Universidad Autónoma de Zacatecas
Perfil PRODEP
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores.


El primero de enero de 2020, entraron en vigor, reformas, adiciones y derogación de diversos artículos del Código Penal para el Estado de Zacatecas, entre otros al artículo 11, relativo a la formas o grados de participación, anteriormente habíamos integrado a este blog una colaboración con una explicación teórica de esos grados de participación, sin embargo, y dadas las modificaciones es necesario incorporar la reforma correspondiente.  

La participación continuará definiéndose como “la voluntaria intervención (cooperación) de 2 o más sujetos en la realización de un delito, sin que el tipo requiera esa pluralidad.”

Si el delito requiere de la participación de dos o más personas para que se colme, será un delito plurisubjetivo y todos serán responsable en el mismo grado como, por ejemplo: el delito de CONSPIRACIÓN

“Artículo 113.- Hay conspiración siempre que dos o más personas resuelven de común acuerdo cometer alguno de los delitos de que se ocupan los capítulos II y III de este título, acordando los medios de llevar a efecto su determinación. La sanción aplicable será de seis meses a dos años de prisión o confinamiento a juicio del juez, y en uno u otro casos, multa de cinco a cincuenta cuotas.”

Al ser delitos unisubjetivos, atendiendo al hecho de que el tipo no requiere la participación de dos o más personas para que se colme, para efectos de la sanción de quienes intervienen, deberá determinarse el grado de participación, como en el caso del homicidio:

“Artículo 293. Comete el delito de homicidio el que priva de la vida a otro”.


Los grados de participación se pueden presentar atentos a lo que establece el artículo 11 del Código Penal para el Estado de Zacatecas:

“Artículo 11. Son responsables de los delitos, las personas cuya intervención sea conforme a las siguientes disposiciones:
I. Es autor directo: quien lo realice por sí;
II. Es coautor: quien lo realice conjuntamente con otro u otros autores;
III. Es autor mediato: quien lo lleve a cabo sirviéndose de otro como instrumento;
IV. Es partícipe inductor: quien determine dolosamente al autor a cometerlo;
V. Es partícipe cómplice: quien dolosamente preste ayuda o auxilio al autor para su comisión, y
VI. Es partícipe encubridor: quien con posterioridad a su ejecución, auxilie al autor por acuerdo anterior al delito.

La inducción y la complicidad solamente serán admisibles en los delitos dolosos.”


Por lo que hace a la autoría la doctrina sigue distinguiendo entre el autor material y el intelectual, sin que esto deba confundirse con la coautoría, ya que su grado de participación es diferente según hayan contribuido ya sea con en el elemento físico o con el anímico.

Para efecto de la determinación del grado de participación deberá establecerse quien tiene el dominio del hecho, esto es “sólo hay dominio del hecho si se tiene control sobre la acción”, el autor, el coautor y el autor mediato están en el centro del acontecimiento típico, los partícipes ya sea el inductor, el cómplice o el encubridor están al margen del hecho mismo, sin que esto no implique que no tienen responsabilidad, dado que su cooperación es importante en la comisión del delito.

La duda se presenta cuando vemos que el autor mediato realmente no tiene el “dominio del hecho” directo, por desplegar la conducta a través de otro -como por ejemplo un inimputable que le sirve como instrumento para realizar la conducta- entonces ¿cómo se establece su grado de participación? figura del dominio del hecho, si bien no era tratada en tiempos recientes en Zacatecas,  a partir de las reformas debe considerarse justamente la teoría relativa a él. Para poder determinar la intervención del autor mediato, que como puede entenderse no tiene el dominio directo del hecho, la Corte a través de sus Tribunales introduce la figura “el hombre atrás y el hombre enfrente” o “el sujeto atrás y el sujeto adelante”, señalando:

“…el autor mediato es quien (sujeto de atrás) realiza el hecho no de propia mano, sino por medio de otra persona (sujeto delante), al que utiliza como instrumento; asimismo, no responde por lo que hace el otro, sino por lo que él realiza a través de otro. Lo característico de esta forma de autoría es que la ejecución físicocorporal de la conducta típica no la lleva a cabo el autor mediato, sino el instrumento…”[1]

Esto es, al ejercer su voluntad sobre el instrumento -sujeto adelante-, tiene efectivamente el dominio del hecho.

Respecto a las reglas de participación a que se refiere el artículo 12, estas permanecen inalterables y como señala el numeral deben concurrir todas y cada una ellas:

“Artículo 12 Reglas especiales de participación:
Si varios sujetos toman parte en la realización de un delito determinado, y alguno de ellos comete un delito distinto, sin previo acuerdo con los otros, todos serán responsables de la comisión del nuevo delito, salvo que concurran los requisitos siguientes:
I. Que el nuevo delito no sirva de medio adecuado para cometer el principal;
II. Que aquél no sea una consecuencia necesaria o natural de éste o de los medios concertados;
III. Que no hayan sabido antes que se iba a cometer el nuevo delito; y
IV. Que no hayan estado presentes en la ejecución del nuevo delito; o que habiendo estado, hayan hecho cuanto estaba de su parte para impedirlo.”

La sanción aplicable a los autores y el participe inductor, serán las correspondientes a las establecidas en el delito de que se trate; la sanción para los partícipes encubridor y cómplice será la que establece el artículo 58 bis:

“Artículo 58 Bis. Para el partícipe cómplice y partícipe encubridor, a que se refieren las fracciones V y VI del artículo 11 de este Código, la penalidad será de las tres cuartas partes del mínimo y del máximo de las penas o medidas de seguridad previstas para el delito cometido, de acuerdo con la modalidad respectiva.”

Nuevas maneras de analizar la participación.


[1] Suprema Corte de Justicia de la Nación. Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tribunales Colegiados de Circuito, Décima Época, Núm. de Registro: 2015498, Materia Penal, Tesis Aislada XXVII.3o.27 P (10a.), Libro 48, noviembre de 2017, Tomo III, p. 1941. AUTOR MEDIATO. EL ARTÍCULO 16, FRACCIÓN III, DEL CÓDIGO PENAL PARA EL ESTADO DE QUINTANA ROO ESTABLECE ESTE TIPO DE AUTORÍA, QUE PUEDE COMPRENDER LA INSTRUMENTALIZACIÓN POR ATIPICIDAD, ANTIJURIDICIDAD O INCULPABILIDAD.

jueves, 6 de febrero de 2020

NUEVO LOGRO DE LA DOCTORA ABIGAIL GAYTÁN








El colectivo de maestros que conformamos el proyecto de investigación que da vida a este blog, felicita a la Doctora Abigail Gaytán Martínez, por la publicación de su artículo "El nacimiento de la Reinserción como fin de la pena en México" en el número 9, julio-septiembre de 2019 de la Revista Mexicana de Ciencias Penales -antes Iter Criminis- editada por el Instituto Nacional de Ciencias Penales, INACIPE, que realizó en coautoría con el Dr. Juan Carlos Guerrero Fuentes.



jueves, 26 de diciembre de 2019

DELITO DE ABUSO DE CONFIANZA, REFORMAS Y ADICIONES

Foto tomada del muro de Facebook de la Dra Samantha.


DELITO DE ABUSO DE CONFIANZA, REFORMAS Y ADICIONES
CÓDIGO PENAL PARA EL ESTADO DE ZACATECAS
VIGENTE EL 01 DE ENERO DE 2020.

Lic. Jorge Alberto Pérez Pinto
Docente Investigador
Unidad Académica de Derecho, UAZ

Corresponde el día de hoy, el análisis de las reformas y adiciones que el legislador zacatecano realizó en el ordenamiento penal al delito de abuso de confianza y que en fecha 31 de agosto de 2019 se publicaran en el Periódico Oficial, órgano del Gobierno del Estado Libre y Soberano de Zacatecas, mediante Decreto número 159 “Por el cual se reforman, adicionan y derogan diversos artículos del (sic) Código Penal del Estado de Zacatecas”, que entrarán en vigor el 1 de enero de 2020.

En la parte considerativa, NUMERAL CUARTO. MODIFICACIONES A LAS INICIATIVAS, la Comisión legislativa dijo en el punto 18:

“Con respecto al delito de abuso de confianza, en la actualidad no contiene todas las formas de comisión de esta conducta, ocasionando que esas lagunas en la ley sean aprovechadas por los depositarios judiciales infieles; por ello se amplían los supuestos de la comisión del delito en los artículos 337 y 337 bis”.

Ya en el Decreto, aparecen tales numerales y uno más, el 337 Ter.

En los tres casos, el legislador zacatecano lo que hace es dar precisión a lo estatuido en el artículo 436 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Zacatecas, en la parte relativa a la responsabilidad penal del depositario.

Código de Procedimientos Civiles, art. 436
Adiciones al Código Penal
Respecto del depositario judicial se tendrá en cuenta lo siguiente:
I.                    Tendrá el carácter, las responsabilidades y obligaciones de un auxiliar de la administración de justicia;
II.                 a la VIII…
            IX.      El depositario deberá entregar los bienes depositados tan pronto como lo ordene el juez.  Si no cumple, se le apremiará con arresto hasta por quince días.
 El depositario será penalmente responsable por la falta de entrega de los bienes embargados cuando sea requerido judicialmente para ello.  Igualmente será penalmente responsable en los casos de desposesión o pérdida de los bienes embargados.  Si el depositario fuera privado de la posesión de los bienes embargados por cualquier acto judicial o de otra índole, estará obligado a ponerlo en conocimiento del juzgado dentro de las veinticuatro horas siguientes, y si faltare al cumplimiento de esa obligación, será civil y penalmente responsable en la misma forma que lo será en caso de haber dispuesto de los bienes embargados. También será responsable el depositario por usar o permitir el uso de los bienes embargados o por demérito que éstos sufran por su culpa o negligencia.

“Artículo 337. Se aplicarán las mismas sanciones del abuso de confianza a quien requerido formalmente retenga la cosa que estuviere obligado a entregar si la hubiere recibido con el carácter de depositario designado por autoridad judicial, administrativa o del trabajo, por un título gratuito o precario que produzca la obligación de entregar o devolver, o cuando la cosa debe entregarse a resultas de una resolución firme de autoridad competente”.
Artículo 337 Bis. El depositario igualmente será penalmente responsable y se le aplicarán las sanciones del abuso de confianza, cuando requerido formalmente, no haga entrega de los bienes embargados que ha recibido en las condiciones descritas en el artículo anterior.
La sanción se aplicará aun cuando la falta de entrega sea por desposesión o pérdida de los bienes embargados.
Si el depositario fuera privado de la posesión de los bienes embargados por cualquier acto judicial o de otra índole, estará obligado a ponerlo en conocimiento del juzgado dentro de las veinticuatro horas siguientes; y si faltare al cumplimiento de esa obligación, será penalmente responsable como si hubiese dispuesto de los bienes embargados.
Artículo 337 Ter. El depositario habiendo recibido los bienes bajo las condiciones descritas en el artículo 337, igualmente será penalmente responsable y se le aplicarán las sanciones del abuso de confianza; cuando:
I. Use o permita el uso de los bienes embargados, o
II. Por su culpa o negligencia, los bienes embargados sufran demérito.


Comentarios.

1.      Por lo que hace a la adición realizada al artículo 337, estamos ante una ampliación de las formas de comisión ya dispuestas en las fracciones I y II del artículo 336:

“Se considerará como abuso de confianza para los efectos de la sanción:
I.                    El hecho de disponer de una cosa su dueño, si le ha sido embargada y la tiene en su poder con el carácter de depositario judicial;

II.        El hecho de disponer de la cosa depositada el depositario judicial o el designado por o ante las autoridades administrativas o del trabajo; y…”

Como se advierte, en este numeral la conducta se traduce en la disposición que de la cosa realiza ya el dueño en carácter de depositario judicial, ya los depositarios judiciales o los designados por o ante autoridades administrativas o del trabajo; con la adición, se amplía el supuesto de comisión a la retención.

2.      Repetición de las conductas equiparadas que se desprenden de la adición al artículo 337 y la nueva contenida en el artículo 337 Bis.

Una vez más, el legislador zacatecano incurre en repeticiones, que pueden dar lugar a confusión.

Así, la adición al artículo 337 considera una nueva forma de comisión: la retención. En seguida, incorpora un artículo 337 Bis que la reitera cuando establece “…El depositario igualmente será penalmente responsable y se le aplicarán las sanciones del abuso de confianza, cuando requerido formalmente, no haga entrega de los bienes embargados…”

¿Cuál artículo se aplicaría en el caso concreto? En los hechos, no traería mayor consecuencia a quien fuera declarado responsable de la comisión del injusto ya que las sanciones privativa de libertad y pecuniaria es igual.

El problema surge al tratar de aplicar lo que sobre el particular establece el artículo 58[1] del Código Penal, ya que ninguna de las reglas que prevé para solucionar este tipo de equívocos es aplicable porque ambas disposiciones son normas especiales (tipos complementados y subordinados), tienen el mismo alcance y son secundarias.

Por ello, sólo la interpretación de los tribunales –comunes o federales en amparo-, dilucidarán esta confusa adición.

3.      Por lo que ve a la conducta equiparada prevista en el artículo 337 Bis, se debe tener en consideración:

a.    Que se actualiza al momento del requerimiento formal, por lo que no hay necesidad de esperar a que se acuerde y notifique, ante una negativa inicial de entrega de la cosa, el medio de apremio que prevé la norma procesal civil.

b.    Que existe tesis aislada[2] de Tribunales Colegiados que establece que el requerimiento formal de entrega de la cosa es personal y sólo puede ser hecho por una autoridad judicial o por notario público.





[1]“Artículo 58. Cuando un mismo hecho aparezca regulado por diversas disposiciones, la especial prevalecerá sobre la general, la de mayor alcance absorberá a la de menor amplitud y la principal excluirá a la secundaria”.
[2] Suprema Corte de Justicia de la Nación. Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tribunales Colegiados de Circuito, Décima Época, Núm. de Registro 2007684, Materia Penal, Tesis Aislada I.6º. P.58 P (10ª.), Libro 11. Octubre de 2014, Tomo III, Página 2779.
ABUSO DE CONFIANZA EQUIPARABLE. EL REQUERIMIENTO FORMAL DE LA COSA RETENIDA, COMO ELEMENTO ESENCIAL DE ESTE TIPO PENAL, DEBE NOTIFICARSE PERSONALMENTE A SU ILEGÍTIMO POSEEDOR O TENEDOR A TRAVÉS DE UN NOTARIO PÚBLICO O UNA AUTORIDAD JUDICIAL (LEGISLACIÓN DEL DISTRITO FEDERAL). Del artículo 229 del Código Penal para el Distrito Federal, se advierte que el tipo penal del delito equiparable al abuso de confianza tiene como elemento esencial el requerimiento formal que debe hacerse al tenedor o poseedor de la cosa retenida por quien tenga derecho a ella; entendiéndose que dicha solicitud es formal, cuando la petición es realizada a través de un notario público o de una autoridad judicial, ya que sólo ellos tienen facultades de autentificar actos jurídicos; y además, la notificación debe ser personal con el requerido y no a través de un tercero, pues para que tenga validez el requerimiento, debe obrar constancia del conocimiento cierto y directo por parte de quien detente la cosa de la que le están solicitando su entrega, a efecto de vencer la creencia errónea en la que pudiera hallarse al estimar que, por ser acreedor de otras prestaciones o cantidades, al retener la cosa ejercía un derecho.
SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo en revisión 80/2014. 12 de junio de 2014. Unanimidad de votos. Ponente: María Elena Leguízamo Ferrer. Secretario: Julio Carmona Martínez.
Esta tesis se publicó el viernes 17 de octubre de 2014 a las 12:30 horas en el Semanario Judicial de la Federación.